Curiosidad por y para crear

Soy Jo Jiménez y hoy me tomo el blog de Revesderecho para compartir con ustedes la curiosidad por crear!

 
 

Como artista visual e ilustradora, me inspira mucho el trabajo de otros artistas y la gente que busca salir de la zona de confort creativa.

Dentro de mis favoritos está Luisa Rivera, Holly Jolley, Trini Guzmán, Leah Goren, Anna Bond y Josefina Schargorodsky –y ojo que podría seguir nombrando, pero eso quizás deberíamos dejar ese material para otro post. Bajo esta premisa es que siempre estoy buscando nuevas maneras de darle la vuelta a mi propia obra, probando materiales y técnicas nuevas que aprender.

Creo que mantenerse siempre curioso y atento con respecto a nuestro alrededor, responde a mantener esa cualidad que cuando niños nos mantiene tan activos; me rehúso a que nuestra imaginación se adormezca y que nuestra creatividad esté subordinada sólo a lo que vemos, a aquello tangible. En mis talleres de ilustración siempre recalco a mis alumnos que no porque cierto material se ocupe de una manera preferentemente, signifique que no podemos usarlo para otra cosa.
Por lo mismo, pintamos mezclando acuarela, acrílico, lápices de colores y tinta, todo sobre un papel de alto gramaje que resista el agua y la creatividad de cada uno. Lo mismo pasa con el bordado.

Hace tiempo venía pensando en crear algo que se despegara de el bastidor y una de las que me inspiró fue Ana Teresa Barboza y sus bordados que se desbordan del clásico bastidor redondo. Así es que pensé "¿Qué pasaría si en vez de que siempre intentásemos colgar el bastidor, usáramos el bastidor como una superficie tridimensional?"

Para responder esa pregunta, tuve que buscar materiales no tradicionales. El primer paso fue encontrar este tigre de scrapbook de Amy Tangerine en la tienda de Revés Derecho de Los Domínicos. Fue entonces cuando se me ocurrió darle una vuelta narrativa y hacer un mini hábitat para este tigre en el bastidor pequeño.
Comencé ubicando al tigre en el centro y luego agregando puntos de volumen que me ayudasen a levantar la selva: nudo francés, picot stitch y flecos inventados, que dejasen la altura suficiente para simular plantas. También usé mostacillas y la cinta dorada con hojas que venden en la tienda, más unos bordados en tul que recorté y sumé al total... Finalmente, a los pocos días había terminado la jungla que hoy está sobre mi escritorio.

Me recuerda todos los días al instalarme a trabajar la esencia que quiero mantener siempre en mi trabajo, a despertar todos los días la curiosidad y poder seguir mezclando a ver qué resulta. Gracias a este ejercicio, ya tengo más bordados de este estilo en mente, esta vez quiero mezclar mis ilustraciones recortadas.


Y ustedes? qué ideas tienen en mente?