Aprender y desaprender es la clave.

Camilo Bustos Delpin

Mi nombre es Sebastián Plaza Kutzbach, diseñador gráfico y artista textil. Mi alter ego es Ingrato y al mismo tiempo es mi marca de diseño de autor. Hago y deshago ropa. Hace cuatro años que vivo en Santiago, vengo de la quinta región donde aprendí gran parte de las técnicas que hoy utilizo para mis proyectos.

 

Hoy en día las manualidades se han tornado un rubro fantástico para todos, desde artesanos que viven de sus creaciones hasta altos ejecutivos de empresas que lo utilizan como terapia de relajo. He tratado de buscar todas las perspectivas y opiniones de quienes trabajan el tejido y las manualidades y cada día me sorprendo más con las cosas que descubro.
Mi experiencia es la siguiente y quisiera contarles a grandes rasgos desde dónde aparece la curiosidad de aprender, pero más que todo quiero enfocarme en algo en particular con respecto al desarrollo y aprendizaje de la técnica. Todo comenzó el 2012 cuando empecé a sentirme atraído por las manualidades, cuando estaba estudiando diseño gráfico en Viña del Mar.
Buscaba todo tipo de cosas para crear con el objetivo de simplemente aprender técnicas que luego podría aplicar a mis entregas del instituto. De curioso me sumergí en muchas técnicas, aprendí algunas muy bien y otras simplemente no cumplían mis expectativas. Hoy en día me considero un tejedor estándar, no conozco muchos puntos pero disfruto de la composición de colores y formas... con un punto simple se pueden lograr maravillas.

Al principio de toda esta travesía aprendí a tejer muy bien a palillos y desarrolle un trabajo de jacquard bastante limpio, creaba mis matrices para conocer el resultado de las prendas y tejía en base a ellas, el resultado era perfecto, muy prolijo y visualmente “perfecto” (¿que es perfecto?, la verdad es que aún no lo sé). Mi vida funcionaba igual que estas matrices, trataba de mantener un orden y estructura en cada cosa que hacía, mis diseños eran casi todos iguales, estaba repitiendo patrones de conducta a diario y eso me empezó a preocupar ya que paralelo a los chalecos hacía máscaras tejidas con todo tipo de técnicas y este ejercicio era mucho más libre y experimental. Aquí es donde me preguntaba, ¿Por qué mis prendas textiles no se parecen a mis máscaras? ¿Qué estoy haciendo mal? y es ahí donde empecé a “desaprender” el tejido como una técnica “limpia/prolija” y comencé a depositar toda esa locura y ganas de gritar en las prendas textiles.

  

Jon Jacobsen

Hoy en día ya voy por mi segundo desfile llamado VOID el cual alude directamente al vacío, al vacío que podemos sentir cuando no sabemos qué hacer o cuando no tenemos los conocimientos para crear o recrear algo. También el vacío que se siente al entregarle al mundo algo tan preciado como tu arte, lo entregas y dejas que se vaya para que ese vacío se vuelva a llenar con nuevas experiencias, conocimientos y ante todo visiones, visiones que hagan pensar al espectador en el mundo en que vivimos y en cómo nuestras acciones pueden afectar a los que nos rodean.

Ron Arriagada

Creo que mi plataforma de comunicación es la pasarela, ese es mi campo de batalla, donde digo y expreso todo a través de mis obras. He tenido la suerte de conocer personas que han sido muy sinceras al darme sus opiniones en cuanto a mi trabajo y son las críticas las que quedan en el tiempo, son exactamente esas las cosas que busco, la interacción con el espectador, que se atreva y me diga lo que siente con argumentos que realmente sirvan y aporten a mi crecimiento interior.

Pilar Castro Evensen

Uno de los consejos que puedo entregar para crear sin límites es perderle el miedo al error, equivocarse es la mejor forma de ser auténtico, de los errores salen proyectos únicos, llenos de energía y poderosos a la vista. Tomar cada material y jugar con él es un deber para el creativo de hoy, por eso no dejo de agradecer a Revesderecho por las millones de posibilidades que entregan en texturas y colores, siempre menciono lo maravillosa que es su lana Metal que para mi en lo personal es un tesoro, un objeto de culto en mi casa, no necesito tejerla para apreciar su poder visual. No cabe duda que si siguen experimentando con colores y texturas nuevas el día de mañana tendrán una colección de materiales que no se encontrarán en ningún otro lugar.